martes, 21 de abril de 2015

Los Infantes de Marina que derrotaron a los Samuráis



Sala histórica de Museo Naval

Muy buenas a todos los seguidores del blog y Muchas Gracias por el seguimiento sorprendentemente elevado de cada post que dan vida a los cuadernos de historia. En unos días celebramos los nueve meses de vida y no puedo más que decir aquella frase histórica de “me llena de orgullo y satisfacción…”.
En este nuevo post, nos trasladamos a las Filipinas del siglo XVI y a una gesta desconocida para el gran público con unos protagonistas muy especiales, los Infantes de Marina. Por supuesto, no puedo dejar pasar la oportunidad de hacer un pequeño homenaje a la Segunda Generación de Infantes de Marina de la Familia. La inicio mi hermano y su estela fue seguida por mis Sobrinos. Todo mi Cariño y Amor para ellos desde la distancia.
A finales del siglo XVI, la marina española se convirtió en la primera y única flota occidental en derrotar a estos fieros guerreros nipones.
La figura de los samuráis, fieros guerreros del antiguo imperio japonés, está envuelta en un auténtico halo de leyenda que los muestra como hombres a los que casi era imposible derrotar. Sin embargo, lo cierto es que estos luchadores no solo no eran invencibles, sino que fueron derrotados por la Armada española.
Este desconocido episodio de la historia, tal y como devela el autor del blog «Foro naval», ocurrió hacia 1580, cuando según narra el investigador Carlos Canales en su libro «Tierra Extraña», el gobernador español en las Islas Filipinas, don Gonzalo de Ronquillo, tuvo noticias de la llegada de un fuerte contingente de piratas japoneses que estaban hostigando y saqueando a los indígenas filipinos en la provincia de Luzón, zona bajo la protección administrativa española.
Ante esta situación, Ronquillo envió hasta Luzón al capitán de la Armada Juan Pablo Carrión, al mando de una flotilla compuesta por siete embarcaciones y varias decenas de infantes de marina de los Tercios de Mar de la Armada española. El objetivo era expulsar a los fieros piratas japoneses, que resultaron ser temibles guerreros samuráis.
Tras ganar una primera batalla, frente a un barco nipón que navegaba por la zona, los japoneses enviaron una flota de diez navíos para vengarse de los españoles. Sin embargo, tras varios combates, tanto en tierra como marítimos, las fuerzas españolas consiguieron vencer y expulsar de Filipinas a los japoneses.
Estas batallas suponen la única evidencia histórica de un enfrentamiento armado entre europeos y samuráis. De este episodio, la historia tradicional japonesa cuenta que sus guerreros fueron derrotados por unos demonios, mitad peces mitad lagartos, llegados en unos grandes y extraños barcos negros. Estas criaturas salían como bárbaros de la mar y atacarles tanto en tierra como en mar era un asunto peligroso y casi suicida.
Desde entonces los samuráis llamaron a los infantes de marina españoles «wo-cou» (peces-lagarto), en reconocimiento a la audacia con la que habían luchado y vencido en los Combates de Cagayán.
Espero que disfrutaras de la lectura y si te ha gustado puedes compartir.

Fuerteventura, 21 de Abril de 2015

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